CALVARIOS
"Tal vez todo lo terrible es, en su más profunda razón de ser, lo desamparado que espera nuestra ayuda."
Rainer María Rilke.
Caminando por la cuenca del río Arenal, ubicada en el municipio de San Rafael Antioquia, al lado de algunos caminos es frecuente encontrar una serie de construcciones muy particulares, al preguntar «¿qué son?», me responden: «Calvarios».
En varios municipios del Oriente Antioqueño existe una práctica ritual que realizan los familiares de víctimas mortales en el punto donde se cree que fue asesinado su ser querido. Allí construyen una estructura en cemento semejante a un altar, que sirve para recordar el sitio donde aconteció el último momento de violencia contra la víctima. A este lugar se le denomina calvario. El calvario es una inscripción en el espacio que habla de una tríada entre muerte, violencia y memoria, una práctica de construcción de lugar y resignificación del paisaje, que revela la necesidad de nombrar lo innombrable, de manifestar públicamente el dolor, de resistir contra la impunidad, el silencio, el olvido y las atrocidades padecidas por el conflicto armado en Colombia.
























